El Hogar del Engendro — Diario en automático desde mi cocina
Hoy no hubo plan.
No hubo guion.
No hubo preparación.
Solo encendí la cámara.
Estaba en mi cocina, haciendo el almuerzo para mi pequeña familia, y me puse a hablar.
A recordar.
A saltar entre épocas de mi vida.
A pensar en voz alta.
Sin darme cuenta, terminé transmitiendo en vivo.
Así, tal cual.
A veces siento que tengo demasiadas cosas en la cabeza y no siempre encuentro con quién hablarlas. No porque esté solo, sino porque no todo el mundo conecta con este tipo de pensamientos largos, raros, profundos o desordenados.
Entonces hablo así.
En automático.
Como si estuviera solo… pero acompañado.
De eso trata El Hogar del Engendro.
No es un show.
No es un personaje.
No es contenido perfecto.
Es mi casa.
Mi cocina.
Mi historia.
Mi mente funcionando en tiempo real.
Crudo, sin filtros.
Si alguna vez te has sentido igual —pensando más de la cuenta, recordando tu vida mientras haces cosas simples— quizás este video también sea para ti.
Aquí te lo dejo.
